Azkena Rock Festival ’09 15-16/05/09

Con muchas ganas llegaba yo a la edición de este año del Azkena Rock Festival. No era para menos, el cartel contaba con nombres consagrados como The Black Crowes, Alice Cooper y Molly Hatchet. Bandas conocidas pero con menos poder de convocatória como TSOOL o FLC y artistas mucho menos conocidos pero no por ello menos recomendables como Dr. Dog, Jonny Kaplan, Eli “Paperboy” Reed, Dan Auerbach o Howlin’ Rain. Así pues, una vez más se trataba de un cartel ecléctico y atractivo a partes iguales. Pero empezemos por el principio…

Howlin’ Rain:
Llegué al festival a las 16:00 y poco. Mi intención era ver el show de la banda del ex Comets On Fire. Lamentablemente el concierto se había avanzado unos minutos y por ello no pude disfrutar de su actuación completa. Aun así pude ver unos 20 minutos largos en los que interpretaron temas de sus 2 discos. Impresionantes rendiciones de Roll On The Rusted Days y Dancers At The End Of The Time que despacharon… Sin duda alguna Howlin’ Rain son una banda de directo. Es encima de las tablas donde dan rienda suelta a sus pasajes lisérgico-atmosféricos repletos de fuerza y fuzz. Se les vió muy sueltos, y a esas horas es todo un mérito. Me dejaron una muy buena impresión. Estoy seguro que en una sala pequeña pueden ser todo un vendaval. Buen inicio de festi.

Elliott Brood:
Este trío canadiense practica un estilo muy peculiar y personal. La verdad es que no terminé de contactar con su última propuesta de estudio, el alavado “Mountain Meadow”. Si bien es cierto que en estudio me dejan bastante frío en directo consiguieron todo lo contrario. No es que me volaran la cabeza pero la verdad es que disfruté mucho más de su concierto de lo que esperaba y consiguieron animar al repsetable. Que a esas horas, no es poco.

Dr. Dog:
Después les llegaba el turno a los de Philadelphia. He conocido a Dr. Dog hace muy poco y sin duda ha sido uno de los descubrimientos de la temporada para mi y una de las bandas que más ganas tenía de ver de esta edición. Estos 5 chicos tienen una facilidad pasmosa para escribir canciones bellas y frágiles a la vez. Posiblemente sea debido a las fascinantes y bonitas melodías que consiguen. Realmente sus juegos vocales valen mucho la pena. Su música puede recordar a The Band, a Beach Boys o Beatles (esas melodías) e incluso a Neil Young en alguno de sus guitarrazos. Si bien en estudio consiguen que te imagines verdes praderas y el sol brillando su propuesta en directo es mucho más dura. Sonaron compactos y poderosos, a pesar de que el sonido de la carpa no fue todo lo bueno que uno hubiera deseado. La verdad es que me sorprendió que metieran tanta caña en directo pero no me desentonó en absoluto. Ellos se mueven y llevan unas pintas un tanto demasiado indies para mi pero es innegable que ofrecieron un muy buen concierto basado básicamente en su último disco, el imprescindible “Fate”. Abrieron con The Ark y luego sonaron Hang On, My Friend, From y Army Of Ancients entre otras. Recuperaron algún tema de su disco anterior “We All Belong”, y si la memoria no me falla de “Easy Beat”. Terminaron con  la pegadiza a la par que alegre The Rabbit, The Bat & The Reindeer. Se llevaron para casa una gran y merceida ovación. Sin duda alguna una de las bandas más prometedoras del panorama actual. Pienso seguirles de cerca y cruzar los dedos para que nos vuelvan a visitar pronto.

Dr. Dog

Dr. Dog

Eli “Paperboy” Reed & The True Lovers:
Muchísima expectación para ver a este jóven y blanco soulman. La carpa estaba hasta la bandera antes de que empezara su show. Y es que su disco de debut “Roll With You” es una maravilla de soul clasicote en el que las influencias de Sam Cooke, Otis Redding o James Brown son más que evidentes. Y aunque parezca imposible, crítica y público coinciden en sus alavanzas para con el blanquito “repartidor de periódicos”. Su banda de acompañamiento son los True Lovers y quedó claro que tienen la lección bien aprendida (tremendos y efectivos los parones en seco de la banda a la vez que Eli se tiraba de rodillas al suelo). Sonaron muy bien aunque para mi gusto demasiado acelerados, hecho que en algunos momentos les hizo perder algo de intensidad. Y es que velocidad no siempre significa más fuerza… De todas formas Eli noqueó a la audiencia a base de speeches, bailes y su portentosa voz. Fue el primer artista del viernes en conseguir una compenetración total con el público, que aplaudia exstasiado a cada fin de canción. Basaron el set en los temas de su primer disco. The Satisfier, Stick Your Claim, Take My Love With You, Am I Wasting My Time… se iban sucediendo sin que nos dieramos apenas cuenta, intercalando baladas y torpedos soul. El sonido seguía sin ser la rehostia pero había mejorado respecto al del show de Dr. Dog y se podían apreciar perfectamente todos los instrumentos. Mención especial para el batería. Una espécie de Mike Tyson de los parches. Menudos mamporros le arreaba! El resto cumplieron a la perfección y se quedaron en un estudiado segundo plano, dejando así vía libre para que Eli brillara con luz propia. Algo que sin duda logró desde el mismo instante en el que saltó sobre las tablas.
Creo que tanto los que le conocían como los que no quedaron satisfechos. Al fin del show unanimidad de opiniones “Brutal” y “Espectacular” fueron 2 de los adjetivos que más repetidos. Es indudable que el chaval tiene madera, voz y talento para la composición. Puede que sus canciones no sean precisamente un ejercicio de originalidad (las influencias son más que obvias) pero transmiten y emocionan, y eso no es poco. Esperemos que siga por el buen camino…

Soul Asylum:
Soul Asylum ofrecieron un show irregular. Se limitaron a interpretar sus temas pero no consiguieron ni transmitir ni emocionar. Puede que sus temas no valgan nada o puede que la gente estuviera pensando ya en Black Crowes y no les prestara la más mínima atención. Yo me inclino más por la segunda opción. Y es que, si bien está claro que no son los mejores compositores del mundo de lo que no cabe duda es de que tienen un buen puñado de temas. Sin ir más lejos, su último álbum de estudio “The Silver Lining” está lleno de ellas y por suerte lo interpretaron casi íntegramente (Oxygen, All Is Well, Bus Named Desire, Slowly Rising, Stand Up And Be Strong…). Por supuesto cayeron sus esperados (al menos en teoría) megahits Misery y Runaway Train, pero ni con esas consiguieron que la mayoría del público les prestara atención. Todos sabemos que no son virtuosos, y a pesar de sus carencias (la más evidente las voces de Dave Pirner), consiguieron dar un concierto digno. Seguramente si hubiera sido en una sala con fans la cosa hubiera sido muy distinta. Y es que daba la sensación que la banda se iba frustrando y enfriando un poco más a cada tema que tocaban. Una verdadera lástima porque tenía muchas ganas de verles y me dejaron un sabor agridulce… Como curiosidades destacar que al bajo estuvo ni más ni menos que el ex-Replacements y actual miembro d GN’R, Tommy Stinson. Y a la batería Michael Bland (ex- Prince), un tipo de unos 100kgs en canal que tocaba esplendidamente! Esperemos que les quedaran ánimos de volver a pisar nuestro país en un futuro…

The Black Crowes:
Por fin! Aún no me lo creo. 10 años me ha costado poder ver a la banda de los hermanos Robinson. Servidor les descubrió (y se hizo fan) con el By Your Side pero desgraciadamente no pude ir a verles en esa gira (teloneando a Aerosmith) y he tenido que esperar hasta ahora. Como se suele decir, la espera valió la pena. Ya lo creo… Quien más quien menos sabe del gusto de los Crowes por alargarse en directo con interminables jams o de versionear a sus ídolos. Por eso mismo pensaba que quizá (y a pesar de las enormes ganas que tenía de verles) el concierto podía decepcionarme si revisionaban clásicos totalmente desconocidos para mi o si se colgaban más de lo deseado. Afortunadamente los cuervos negros vinieron a arrasar. Hacía 10 años que no pisaban la piel de toro y por eso decidieron ofrecer un show repleto de hits. El inicio con Sting Me ya dejó claro que venían con ganas de disfrutar y sobretodo de agradar. Eso no hizo más que confirmarse con los siguientes canciones Twice As Hard, Goodbye Daughters Of The Revolution, Soul Singing o ese glorioso Hotel Illness, que no me esperaba para nada y que me supo a gloria bendita. El público estaba extasiado coreando cada uno de los temas como si la vida les fuera en ello, o quizá fue simplemente una mezcla de emoción y alcoholismo. La verdad es que hace falta verlos para darse cuenta de lo grandes que son. A parte de un repertorio a prueba de bombas estos tipos tienen unas tablas y una soltura fuera de lo común. Sin duda juegan en la liga de los grandes como Neil Young, AC/DC o Bob Dylan. Sonaron exageradamente compenetrados, robustos y colosales. Me atrevería a decir que hoy en día muy pocas bandas son capaces de ofrecer lo que ellos hacen sin pestañear. Chris Robinson estaba en muy buena forma. Conserva toda su voz y a pesar de que no estuvo muy comunicativo si que se le vió disfrutar de lo lindo, dando palmas y bailando sin parar durante las 2 horas que duró el concierto. El resto de la banda son muy “sosos” escénicamente hablando (Rich y su cara de asco se llevan la palma, claro) pero todos ellos acariciaban sus respectivos instrumentos con un estilo, clase y gracia poco común, que al fin y al cabo es lo que cuenta. La parte central del set si que fue más de cuelgue pero para terminar volvieron a los sonidos más directos y cayeron Jealous Again, Hard To Handle y Thick N’ THin (?). Para el recuerdo queda su concierto y su espectacular Wiser Time, que creó que emocionó hasta a los que estaban en el césped. Grandes.

Electric Eel Shock:
Una broma pesada y aburrida y sin gracia.

Jonny Kaplan & The Lazy Stars

Jonny Kaplan & The Lazy Stars

El sábado pintaba bien. Había varios conciertos interesantes pero lo primero es lo primero. Duchita y a comer que hay que coger fuerzas para lo que queda porque el desfase provocado por la emoción del viernes ya estaba pasando factura. Por eso mismo mis compañeros de viaje y festi y yo nos dirigimos a un restaurante del centro de Vitoria dispuetsos a comernos y bebernos todo lo que nos echaran. Eran casi las 14:00 y ya estábamos sentados. Que Jonny Kaplan empezaba a las 16:10 y no queríamos perdernos ni 1 minuto. El papeo se basó en varios tipos de huevos estrellados (con morcilla, con jamón y con chistorra), croquetas, pulpo a la gallega, revueltos con espárragos etc De bebercio lo de siempre: Cerveza, vino, agua y después de los postres nada como un buen carajillo de Baileys con hielo. Y si encima te lo sirven en un vaso grande… mejor que mejor! Ahora sí. Ya podíamos dirigirnos a Mendizabala. Teníamos una cita con Jonny y sus “Estrellas Perezosas”.

Jonny Kaplan & The Lazy Stars:
Jonny no vende muchos discos, ni es muy popular, ni creo que pretenda serlo. Lo suyo es el rock and roll de corte clásico. El de toda la vida vamos, con un amplio espectro de influencias que van desde Rolling Stones a Bob Dylan o de The Byrds a Neil Young. El tipo disfruta con lo que tiene y lo que da. Y su público también. Y es que Jonny ha conseguido crearse una buena y sólida base de fans en nuestro país. Puede que no seamos muchos pero desde luego somos fieles… Para esta ocasión los Lazy Stars contaron con 2 miembros más que se encargaron de enriquecer los temas con teclados y pedal-steel. A mi me pareció que fue el concierto enc arpa que gozó de mejor sonido. Quizá sea porque no meten mucha caña. El repertorio fue bastante equilibrado recuperando temas de sus fantásticos 3 álbumes. Sólo rescatron una de “California Heart”. De su último disco “Seasons” cayeron Smoking Tar, Seasons, Still Lonely mientras que de su obra magna, “Ride Free” rescataron Hidden Treasure, Damaged o la macarra Ride Free, la cual alargaron dando rienda suelta a su faceta más “de carretera” y con la que cerraron. Si bien es cierto que empezaron algo fríos, igual de cierto es que rápidamente calentaron motores y se fueron animando y soltando. Quizá fuera el Jack Daniels que se pimplaba Jonny o quizá fue tan sólo que había que reajustar la máquina después de la fiesta de la noche anterior. Consiguieron una mini ovación de sus fans y lograron congregar a bastantes curiosos bajo la carpa. Por mi podría estar en cada edición del ARF.

Dan Auerbach respaldado por Hacienda

Dan Auerbach respaldado por Hacienda

Dan Auerbach:
El líder de los Black Keys saltó al escenario con puntualidad británica y acompañado por la banda de San Antonio, Texas, Hacienda (formada por su primo Dante Schwebel a las guitarras y los hermanos Abraham, Jaime y Rene Villanueva a los teclados, batería y bajo respectivamente). Dan no estuvo nada comunicativo e incluso un poco distante pero musicalmente la banda estuvo brillante. Con el sol que caía, las pintas de la banda (casi todos chicanos) y las canciones con regusto fronterizo todo parecía encajar. La propuesta de Dan es singular. Una mezcla de blues monolítico y rock pantanoso aderezado con letras oscuras y tristes, ritmos repetitivos y melodias hipnóticas. Llevaban al batería de My Morning Jacket (Patrick Hallahan) como percusionista y el tío no paró de atizarle a las maracas y los bongos, enfatizando así, el groove que ya de por sí imprimía la sección ritmíca. Abrieron con I Want Some More dejando claro que iban por faena y que lo suyo es tema serio. Su disco “Keep It Hid” puede costar un poco de digerir por lo singular de su propuesta pero la verdad es que en directo todo entraba mucho mejor. Verles tocar y contornearse era una gozada. Uno notaba como los ritmos fluían directamente de los amplis hacia nuestras espinas dorsales, casi obligándonos a movernos al ritmo que ellos marcaban. Me dió la sensación que mucha gente no sabía qué esperar pero al segundo tema ya tenían al público en el bolsillo. Destacaron las interpretaciones de The Prowl,la ultra Stooges Street Walkin’ (copia descarada u homenaje?), Mean Monsoon (con un marcado deje a lo Screamin’ Jay Hawkins) y la movida My Last Mistake, que fue de las que más animó al respetable. Como curiosidad destacar que tenían 2 baterías montadas y el percusionista iba alternado las maracas con los parches, con lo cual en algunos temas había 2 baterías a la vez. Un truco que, cuando está bien hecho (como por ejemplo hacían The Cherry Valance), es efectivo y espectacular a partes iguales. Incluso el batería de Dr. Dog se animó a menear las maracas en un par de canciones. Cerraron con la envolvente Heartbroken, In Disrepair dejándonos con ganas de más.

Woven Hand:
No les vi, pero si les escuché atentamente desde el césped. Había que reservar fuerzas para la traca final y la verdad es que lo que había escuchado del ex 16 Horsepower tampoco me convencia. Tengo que decir que su propuesta gana en directo aunque sigo pensando que quizá no era su sitio… Aun así la cosa estuvo bastante bien.

Mike Farris & The Roseland Rhythm Revue:
Mike Farris vió la luz. Dejó la mala vida, las drogas y su banda de toda la vida Screaming Cheetah Wheelies y se embarcó en este viaje de música espiritual. Farris ha encontrado en el gospel lo que parecía no encontrar junto a los Wheelies. Se ha rodeado de músicos brillantes y ha editado un par de cd’s muy recomendables. Lo que pudimos presenciar en la carpa fue una fiesta en toda regla, pero no una fiesta de Coca-Cola y ganchitos sino una fiesta espiritual en la que Farris ejerció de guia y gurú. Él marca el ritmo del concierto, la banda cumple su papel a la perfección y el público no puede hacer más que disfrutar, bailar, aplaudir y dar las gracias. Qué voz señores. Lo de Farris no es normal. Va sobradísimo y transmite. Además hay que tener en cuenta lo difícil que es ver un show de estas características en un país como España. Probablemente por eso la gente aún quedó más impresionada con el recital. Farris rebosa feeling por todos sus poros y la banda va muy sobrada. Mención especial a la corsitas que llevaba que son el contrapunto perfecto para la voz de Mike. Ver su cara de felicidad al contemplar como el público vibra no tiene precio. Hubo varios momentos de piel de gallina. Personalmente me quedo con la interpretación de Streets Of Galilee uno de mis temas favoritos de su último disco en directo. Uno de los shows más especiales de esta edición y de los que más sorprendió a todo el mundo. Como había pasado el día anterior con Eli hubo unanimidad. BOLAZO!
Molly Hatchet:
No soy un gran seguidor de estos sureños pero puedo disfrutar con sus canciones. La banda sonó mucho mejor de lo que esperaba. Se limitaron a hacer un repaso a su carrera que a ratos parecía más un karaoke. Para mi el momento del show fue la interpretación del Beattin’ The Odds. Para el final y en plan sorpresa se cascaron un Free Bird (de sus eternos “rivales” Lynyrd Skynyrd) que creo que nadie se esperaba. Aprobado justito para los gordos sureños.

TSOOL:
Una de las bandas que más ganas tenía de ver de esta edición. Su nueva obra, el doble “Communion” es un viaje apasaionante y adictivo en el que se entremezclan sus influencias que van desde los riffs rockeros en plan The Who, a los pasajes atmosféricos a lo Doors e incluso melodías que pueden recordar a Diamond Dogs u Oasis. Empezaron con Babel On, un tema de intro épica (que creó el ambiente a seguir durante el resto del concierto) que también da el pistoletazo de salida a su recién editado lp. A estas alturas ya estábamos acostumbrados al sonido no-todo-lo-nítido-que-uno-hubiera-deseado de la carpa y la gente pareció no otorgarle mucha importancia a ese dato. Las guitarras sonaron un tanto difusas al incio, algo que por suerte se fue solventando a medida que avanzaba el show. Los suecos saltaron al escenario con ganas de comerselo. Flipé de la entrega, los bailes, los saltos y la precisión con la que sonaron. Sin duda alguna fue la banda que más segura de sí misma vi en el festival y en lo que llevamos de año. El cantante (?) un cruce entre borracho callejero, cura y Papa Noel ejerció de maestro de ceremonias. No estuvo muy comunicativo ni falta que hizo. El público parecía extasiado gritando y aplaudiendo sin parar. Quedaba claro que la gente tenía ganas de TSOOL… A Babel On le siguió You Put Me Down y luego el primer single Thrill Me, con un marcadísimo acento a lo Faces/Diamon Dogs, que catapultó el ánimo del respetable consiguiendo una especie de locura colectiva. La simbiosis banda/público fue total. Los largos desarrollos instrumentales tenían ecos de los Doors más pasados de vueltas y consiguieron que se parara el tiempo en Vitoria (o al menos en la carpa). No se olvidaron de la magnífica versión del gran Nick Drake, Fly, que para mi gusto interpretaron de manera un tanto brusca y/o dura ni de la ????. Para rematar rescataron un par de temas de Behind The Music, Nevermore y la necesaria Sister Surround. Uno de los cocniertos del festival.

The Soundtrack Of Our Lives arrasaron Vitoria

The Soundtrack Of Our Lives arrasaron Vitoria

Fun Lovin’ Criminals:
Era la tercera vez que veía a los de New York y la segunda en este festival. En mi modesta opinión enfocaron mal este recital. Sabían que tocaban justo antes de Alice Cooper e imagino que por ello decidieron obsequiarnos con los temas más duros de su repertorio. No es que no me gusten sus canciones rockeras pero sin duda alguna lo que más disfruto de FLC y la mayor baza que tenían era su vertiente rap-soul que les diferenciaba del resto del cartel y que lamentablemente quedó en segundo plano. Abrieron con el himno Fun Lovin’ Criminal pero en versión rockera. Le siguieron las dos canciones más potentes del ya lejano y super-recomendable “100% Colombian”, 10th Street y Korean Bodega. Acto seguido nos obsequiaron con un homenaje al gran Jimi Hendrix de quien recuperaron una de sus canciones más emblemáticas, la archiconocida Foxy Lady, con la que el ambiente se caldeó bastante. Huey y los suyos destilaban chulería y glamour callejero a partes iguales. Sin duda alguna Huey es un entertainer de los pies a la cabeza. Un tipo que parece tomárselo todo con humor y filosofía. Metió varias parrafadas en spanglish e instó al público a corear, saltar y a hacer lo que le viniera en gana. Los mejores momentos del show fueron las interpretaciones de la inmortal King Of New York, la ultra groovie Love Unlimited y la fiestera Loco. Ahí fue cuando FLC brillaron con luz propia. Entre ritmos chulescos que incitan al folleteo, rap old school y letras cachondas. Otro momento álgido fue Scooby Snacks con todo Mendizabala coreando el estribillo. Parecieron algo molestos cuando les avisaron que se les acababa el tiempo. Por lo visto el sr Fournier acababa de decidir que quería salir a tocar antes de lo previsto y les cortaron el show a FLC que cerraron con la punk Where The Bums Go que abría su álbum “Loco” y con una versión del Rock And Roll de Led Zeppelin que volvió a caldear el ambiente. Fue la vez que les he visto más flojos, pero no por motivación o interpretación, sino por el repertorio elegido. Entiendo su postura para contentar al público pero sinceramente creo que la cagaron. Por lo visto ya tienen nuevo disco grabado. Esperemos que salga a la venta pronto y no se olviden de visitarnos. Su último show en la sala Bikini de Barcelona fue memorable.

Alice Cooper:
Mucha expectación por ver a Alice Cooper. Ofrecieron un concierto correcto, aunque en mi opinión, muy frío. Llevan el espectáculo muy milimetrado. No hay sitio para la improvisación ni para los cambios de última hora. Es como si se tratara de una obra teatral musicada que se repite cada noche. La primera vez suele shockear ya que: estás viendo por primera vez a una leyenda como Alice Cooper, el repertorio es imbatible y los trucos escénicos son emblemáticos, entreñables y sobretodo disfrutables y espectaculares. Era la tercera vez que veía a Alicia y seguramente por eso no me emocionó el show. Ya que ya lo había visto dos veces anteriormente. Por supuesto disfruté como un enano con los himnos School’s Out, Under My Wheels, I’m Eighteen, Welcome To My Nightmare, Dead Babies, No More Mr. Nice Guy, Halo Of Flies etc Pero en ningún momento consiguieron que me olvidara al 100% del mundo real y me submergiera en la fantasía de Alicia… algo que me jode bastante, la verdad. La banda son simples mercenarios que ejecutan los temas a la perfección con una frialdad absoluta y encarnan “personajes” con muy poco o nada que contar. Alice nos cuenta la historia y a pesar de que intenta hacer a los músicos partícipes no lo consigue. En parte es debido al carisma nulo de estos. Poco importa quien eran. Hoy son unos mañana serán otros. Si a eso le sumamos que Alice está sin voz y que metieron (como siempre) una soporífera parte en mitad del show con solo de batería incluido, poco hay que añadir. Siempre disfrutaré de canciones como Poison o Elected (con las que cerró) pero no creo que vuelva a verle en directo. Triunfo para muchos. Decepción para servidor.

Espero con ansias que se empiezen a confirmar las bandas de la próxima edición. Espero repetir. Hasta el 2010!

Anuncios

~ por rockenberg en mayo 29, 2009.

2 comentarios to “Azkena Rock Festival ’09 15-16/05/09”

  1. Dan Auerbach para mí fue la sorpresa del festival. El concierto estuvo increible. Los Cuervos estuvieron sobresalientes con un repertorio para quitar el hipo.
    Realmente fue un gran festival, por lo ecléctico y por la calidad de las bandas. Long Live Azkena!!

  2. “Electric Eel Shock:
    Una broma pesada y aburrida y sin gracia.”

    tu si que eres aburrido, o viejuno, jejejeje. No en serio, yo me divertí y la gente también, unos frikis perfectos para cerrar la noche haciendo el gilipollas.

    Para mi la delicatessen en el festival fue Howlin Rain, extraordinaria banda y directo! si señor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: